Es increíble como ella podía cambiar.
Partieron....
Ella, cual caballo de carrera, lanzada corriendo por la pista, pero con glamour. Fuerte, coqueta, muy fuerte, de caracter perfecto, incorrompible, como acero inoxidable, una mina seca, como dirían por ahí. Independiente, "a mi no me vienen con cosas", siempre con la frente en alto, segurisima de si misma, de su inteligencia, cuerpo, sensualidad, simpatía, lindura y poder.
Una personalidad increíble, todos fascinados. O al menos los interesados, o el interés de ella. Una gran catedral de mujer, la torre más alta y fuerte del mundo. Con un nivel altísimo de conocimiento, fortaleza, seguridad, como dijimos antes, pero también, buen nivel de complicidad, de juego, de audacia, de ironía, y todas esas características que vemos en una de esas mujeres, que no son como todas, sino, en las distintas, las que son tan fuertes y conquistadoras como el hombre más galan de la tierra.
Definitivamente, LA MEDIA MINA, como oi que decían algunos por ahí.
Una vez en la meta....
Su llegada a la meta, al objetivo, el momento en que la bala por fin tocaba al blanco, era esplendorosa. Casi brillante. Emocionada al máximo. La mayoría de las veces todo resultaba como ella esperaba. Nunca tenía que hacer grandes malabares para dejar a los tipos a sus pies, casi todas las cosas se daban como ella las esperaba. Pero.....Una vez pasada y segura la meta, cuando las emociones empezaban a traspasar las barreras, los sentimientos comenzaban a apoderarse de ella, y el afán de juego y rebeldía eran reemplazados por el amor, la ternura y el querer querer....Las cosas se tornaban en un color totalmente distinto al del comienzo.
La media mina, se transformaba en la mitad de la media mina. Su caracter seguía siendo el mismo pero manchado y opacado con la ternura y el color rosa del amor. Sus uñas y sus labios ya no eran rojos, como la pasión, ahora eran rosa. La audacia, la suspicacia, el mandato, la indomabilidad, si es que existe la palabra, se iban, se escapaban, se fugaban ligeros como una gacela, para no volver más. Ella se entregaba al amor, dejaba todo de lado para abandonarse a la sensación más extraña alguna vez sentida....Todo cambiaba...Mi amor, mi cielo, mi vida, que lindo, que tierno, te amo, te adoro, te amo de nuevo, precioso, mi vida, mi niño....Puaj.
Finalmente y de todas formas todo su caracter terminaba llendose a las pailas por un weon del que se había enamorado tontamente.....
Valía eso realmente la pena y la estupidez?
Valía el hecho de perderse a si misma, de perder su gran valor agregado para convertirse en otra chica rosa más del planeta? Valía tanto como para empezar a salir a comprarse tonteritas juntos, como para que cuando se juntara con las pocas amigas ñoñas que tenía hablara solo de él, de cuan lindo era, de cuan adorable y exquisito se la follaba y que no imaginaba su vida con nadie más?
Tanto valía como para dejar el juego de lado, para entrar en esa vida monotona seria y un tanto tonta que tienen algunos enamorados? Se terminaría allí su vida de soltera, independiente, indomable, fuerte y audaz???
Yo no lo haría. Quizás cuando llegue el momento, moriré de horror cuando me mire al espejo. Por ahora se, que ese momento está muy lejos de mi.



La indomable pensó ke estar con alguien perdería todo lo ke había logrado estando sola, sin embargo, kiero kreer ke akelo hombre por el cual cambió no era el hombre acertado, ya ke una mujer indomable, sólo necesita a alguien igual de "salvaje" ke lla para ke corran libre por le mundo. Sin ke uno necesariamente cambie al otro.
CHAN!